domingo, 16 de julio de 2023

28. “MANTENER LA INTEGRIDAD A CUALQUIER COSTO”

Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. Hebreos 13:7

Cada plan y propósito de la vida debe estar sujeto a esta prueba infalible [la Palabra de Dios]. La Palabra de la inspiración es la sabiduría de Dios aplicada a los asuntos humanos.

No importa cuán ventajoso pueda aparecer un cierto proceder al juicio finito, si está denunciado por la Palabra de Dios, sólo será malo en sus resultados.

Quizá sea difícil que los que ocupan cargos elevados puedan seguir una senda de integridad constante, ya sea que reciban alabanzas o censuras.

Sin embargo, ésta es la única conducta segura. Toda la recompensa que puedan ganar al vender su honor, será sólo como el aliento de labios contaminados, como la escoria que debe ser consumida en el fuego.

Los que tienen valor moral para oponerse a los vicios y errores de sus prójimos, que quizá sean de aquellos a quienes honra el mundo, recibirán odios, insultos e injuriosa falsedad. Quizá sean expulsados de sus altos cargos porque no se dejan comprar ni vender, porque no se dejan influir con sobornos ni amenazas para que manchen sus manos con iniquidad.

Todo lo que hay sobre la tierra quizá parezca conspirar contra ellos; pero Dios ha puesto su sello sobre su obra divina. Quizá sean considerados por sus semejantes como débiles, desprovistos de virilidad, incapaces para mantener el cargo.

Pero cuán diferente es el concepto que tiene de ellos el Altísimo. 

Los que los desprecian son... ignorantes.

Aunque las tormentas de las calumnias y el oprobio puedan perseguir al íntegro durante toda la vida y puedan estrellarse contra su tumba, Dios tiene preparado para él el “Bien hecho”.

En el mejor de los casos, la necedad y la iniquidad producirán una vida de inquietud y descontento que terminará angustiosamente.

Y cuántos, al contemplar su conducta y sus resultados, son inducidos a terminar con sus propias manos su desdichada carrera.

Y más allá... aguarda el juicio y la sentencia final irrevocable: ¡Apártense...!

El Hijo de Dios ha establecido un ejemplo para todos sus seguidores. No deben procurar la alabanza de los mortales, ni buscar para sí mismos comodidad o riqueza...

Deben imitar la vida de pureza y abnegación del Hijo de Dios a cualquier costo... No Manifestarán Descuido Hacia Los Derechos de otros.

La ley de Dios nos ordena que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, que no permitamos que se establezca el mal contra ellos si lo podemos impedir. Pero la norma que dio Cristo va todavía más allá...: “Que se amen los unos a los otros, así como yo los he amado”. Nada menos que esto puede alcanzar la norma del cristianismo. The Signs of the Times, 2 de febrero de 1882. 4CBA 1192. [206]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=j0K9PSOLTj4&list=PLVsLdOIe7sVuqBK7knBxrpMMcC5a7_UrF&index=17&pp=gAQBiAQBsAQB

 

domingo, 18 de junio de 2023

27. “ESTABLECER PRIORIDADES CORRECTAS PARA LA VIDA”

 

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33.

A cada lado hay lo que tentaría al cristiano a abandonar el camino estrecho; pero los que deseen perfeccionar un carácter idóneo para la eternidad deben tomar la voluntad de Dios como norma, y separarse por completo de lo que le desagrada.

Miles son traicionados por el pecado, porque desguarnecen... el corazón. 

Se dedican por completo a los cuidados de este mundo, y expulsan de su corazón la verdadera piedad. Se apresuran impacientemente en la especulación, tratando de acumular tesoros de este mundo.

De esa manera se colocan en donde les es imposible adelantar en la vida cristiana. “Sed sobrios y velad en oración”. 1 Pedro 4:7. 

Y mientras oran, esfuércense fervientemente por guardar su corazón de toda contaminación, porque la oración sin hacer esfuerzos es una burla solemne.

“No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”. 1 Juan 2:15.

Cada momento de nuestro tiempo le pertenece a Dios y no tenemos derecho a cargarnos con cuidados de tal manera que no haya lugar en nuestro corazón para su amor. Al mismo tiempo, debemos obedecer la orden: “En lo que requiere diligencia, no perezosos”. Romanos 12:11.

Debemos trabajar para tener qué dar al que sufre necesidad. Dios no desea que permitamos que se herrumbren nuestras energías por la inacción.

Los cristianos deben trabajar; deben ocuparse en negocios, y pueden seguir hasta un cierto límite en esta línea, sin cometer pecado contra Dios.

Pero demasiado a menudo los cristianos permiten que los cuidados de esta vida tomen el tiempo que pertenece a Dios.

Dedican sus momentos preciosos de tiempo a los negocios o pasatiempos. Todas sus energías se emplean en adquirir tesoros terrenales. Al obrar de esa manera, se colocan en terreno prohibido.

Muchos profesos cristianos son muy cuidadosos para que todas sus transacciones comerciales lleven el sello de la honestidad más estricta, pero la deshonestidad señala sus relaciones con Dios.

Absortos en los negocios mundanales, fallan en llevar a cabo los deberes debidos a los que están a su alrededor.

Sus hijos no se crían en el temor y la amonestación del Señor. Se descuida el altar familiar; la devoción privada queda en el olvido.

En vez de colocar en primer lugar los intereses eternos, sólo se les da un segundo lugar.

Se roba a Dios porque sus mejores pensamientos se entregan al mundo y su tiempo se gasta en cosas de menor importancia. De esa forma quedan arruinados, no por su deshonestidad al tratar con otros, sino porque han defraudado a Dios de lo que es legítimamente suyo. The Signs of the Times, 17 de diciembre de 1896. [178]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=dpD85ioN7MA&list=PLVsLdOIe7sVs6M9Rbo5qmC5KxlSCNC_2b&index=19&pp=gAQBiAQBsAQB

 

lunes, 22 de mayo de 2023

26. “EL SÁBADO NOS RECUERDA EL PODER CREADOR DE DIOS”

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza, y su grandeza es inescrutable. Salmo 145:3.

Los geólogos infieles aseguran que el mundo es mucho más antiguo de lo que el registro bíblico indica.

Rechazan el testimonio de la Biblia debido a que contiene elementos que, para ellos, no son evidencias tomadas de la misma tierra de que el mundo ha existido durante decenas de miles de años.

Y muchos que profesan creer la historia bíblica se desconciertan porque no pueden dar razón acerca de cosas maravillosas que encuentran en la tierra, observadas desde el punto de vista de que la semana de la creación tuvo solamente siete días literales, y que el mundo actualmente no tiene sino alrededor de seis mil años de edad.

Éstos, para librarse de las dificultades arrojadas en su camino por los geólogos infieles, adoptan el punto de vista de que los seis días de la creación fueron seis períodos vastos, indefinidos, y que el día de descanso de Dios fue otro período indefinido, haciendo absurdo el cuarto mandamiento de la santa ley de Dios.

Algunos aceptan esta posición ávidamente, porque destruye la fuerza del cuarto mandamiento y sienten que están libres de las demandas que les hace.

En la tierra, en las montañas y en los valles se encuentran huesos de seres humanos y de animales, los cuales muestran que existieron animales y seres humanos muchos mayores que los que existen hoy día.

A veces también se encuentran instrumentos de guerra, así como madera petrificada.

Debido a que los huesos encontrados son mucho más grandes que los de los humanos y animales que viven actualmente, o que han vivido por muchas generaciones pasadas, algunos concluyen que la tierra fue poblada mucho antes del registro de la creación por una raza de seres de tamaño muy superior a los de la actualidad.

Los que razonan de esta manera no tienen una noción adecuada del tamaño de las personas, los animales y los árboles antediluvianos, ni de los grandes cambios que ocurrieron en la tierra.

Sin la historia de la Biblia, la geología no puede probar nada... Cuando los seres humanos no toman en cuenta la Palabra de Dios, y tratan de explicar la obra creadora del Señor mediante la aplicación de principios naturales, se aventuran sobre un océano ilimitado de incertidumbre.

De qué manera realizó Dios la obra de la creación en seis días literales, Dios nunca lo reveló a los mortales. Sus obras creadas son tan incomprensibles como lo es su existencia.

The Signs of the Times, 20 de marzo de 1879. Ver Exaltad a Jesús, 46. [151]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=iQHOiFrXg0I&list=PLVsLdOIe7sVuUZaZ1uR2ftk0UT8XIe3vg&index=23&pp=sAQB